Calculadora de porcentajes: añadir, quitar, variación y proporción

El cálculo de un porcentaje responde a cinco preguntas: cuánto es el x % de un importe, cuánto queda al sumarlo o restarlo, cuánto ha variado un valor y qué parte representa uno del otro. Lo que más cambia el resultado es la base sobre la que se aplica el porcentaje.

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Cómo se calcula cada porcentaje

Un porcentaje es una fracción de cien. Para hallar el x % de un importe se multiplica el importe por x y se divide entre 100: el 20 % de 150 es 150 × 20 / 100 = 30. Añadir x % equivale a multiplicar el importe por 1 más x/100, y quitarlo, a multiplicarlo por 1 menos x/100. La variación entre dos valores resta el inicial al final, divide esa diferencia entre el inicial y multiplica por 100. La proporción divide una cantidad entre la otra y multiplica por 100.

En todos los casos el orden importa. Primero se identifica la base, es decir, el valor que equivale al 100 %, y solo después se aplica el porcentaje. En la variación, un signo positivo indica aumento y uno negativo, descenso.

Qué altera el resultado y cuánto

Lo que decide el resultado es qué valor se toma como base. Con un mismo porcentaje, una base distinta da una cifra distinta.

Ejemplo con números inventados para ilustrar: un importe de 200 euros. El 25 % de 200 son 50 euros. Si se añade ese 25 %, el valor final es 250 euros. Pasar de 200 a 250 es una variación del +25 %, pero volver de 250 a 200 es una variación del -20 %, porque la diferencia de 50 euros ahora se mide sobre 250 y no sobre 200.

Lo mismo ocurre con la proporción: 50 son el 25 % de 200, pero solo el 20 % de 250. Cambiar la base en un simple 25 % desplaza cinco puntos el porcentaje obtenido. Por eso conviene saber siempre qué cifra va en cada casilla antes de interpretar el número.

El error de sumar y restar el mismo porcentaje

El error más habitual es creer que añadir un porcentaje y quitar después el mismo devuelve el importe de partida. No ocurre. Con 200 euros, añadir un 25 % da 250 euros; quitar un 25 % a esos 250 deja 187,50 euros. Faltan 12,50 euros respecto al inicio, porque la segunda operación se aplica sobre una base mayor que la primera.

El coste práctico es una diferencia real al comparar ofertas, calcular un precio antes de un recargo o deshacer un descuento. Quien resta el porcentaje en lugar de dividir entre 1 más ese porcentaje obtiene un importe inferior al original. Para volver al punto de partida, el porcentaje de vuelta debe calcularse con la base nueva.

El resultado es una estimación matemática orientativa y no sustituye el cálculo exacto de una factura, un contrato o un impuesto.

Preguntas frecuentes

¿Por qué si subo un 20 % y bajo un 20 % no vuelvo al importe inicial?

Porque cada porcentaje se aplica sobre una base distinta. Con 100 euros, subir un 20 % da 120. Bajar un 20 % sobre 120 son 24 euros menos, y quedan 96. Para volver a 100 habría que bajar 20 sobre 120, es decir, un 16,67 %. La subida y la bajada no son simétricas.

¿Cómo calculo el porcentaje de descuento entre dos precios?

Se resta el precio inicial al precio final, se divide entre el precio inicial y se multiplica por 100. Por ejemplo, de 80 a 60 euros: (60 - 80) / 80 = -0,25, es decir, un descuento del 25 %. La base siempre es el precio de partida, nunca el precio rebajado.

¿Cómo saber qué porcentaje es una cantidad respecto a otra?

Se divide la cantidad que se quiere medir entre el total y se multiplica por 100. Si de 120 euros se han gastado 30, la proporción es 30 / 120 = 0,25, o sea, el 25 %. Si se invierten los dos números, el resultado cambia: 120 es el 400 % de 30.

¿Cómo quito un porcentaje que ya está incluido en un precio?

No se resta el porcentaje al precio final: se divide entre 1 más el porcentaje. Si un precio de 110 euros incluye un 10 % añadido, el importe sin ese 10 % es 110 / 1,10 = 100 euros. Restar el 10 % de 110 daría 99, que es un error de un euro.